Hacia la independencia política de Cataluña y Espanya. Más allá de la ignorancia gili- político-planificada.

Resulta difícil escapar de la estupidez política; más aún, cuando en una vida de largos retiros voluntarios, se cuelan entre la calma de los apacibles y frescos despertares: incomprensibles y contaminantes berridos de no sé qué independentismo. 

El caso da para mucho y muuuchos escritos. Lamentablemente nuestras tristes vidas están más cargadas de escritura que de consciente y vívido discurrir . La estupidez humana se mide por el número de escritos que tiene a sus espaldas. A mayor número de estos mayor la estupidez. De ahí la enorme confusión e ignorancia que nos asola. 

Porque los independentismos son el resultado de una grande y planificada ignorancia. Una ignorancia que NO nace de la independencia sino de la enorme y gran dependencia a esos que ostentan el poder, a esos que nos prometen la independencia. Pero como ya algunos sabréis, el poder no está en ellos sino en el interior de cada uno de nosotros.Que quede claro. La independencia nace de dentro, de in, del interior. No hay independencia sin individualidad(que no individualismo). La mal llamada independencia lo que pretende es meter a un grupo de personas bien ahormadas, bien homogeneizadas en el redil. Redil al que llamarán: nación

Podría remontarme a cuando tenía 7 años, (la verdad es que el temita da para mucho) y algún personajillo me hacia la típica pregunta: – ¿Y tú, por qué no hablas catalán? – #~½{¬{@~ –¿Cómo dice… ? Mi perplejidad era supina y la pregunta era lo mismo que si el pobre hombre me preguntase por mi extravagancia de caminar a dos patas… respirar vía fosas nasales, masticar por la boca, o tener la manía de mirar con los ojos para no darme un castañazo. Mi poca comprensión de la vida sufrió uno de sus primeros guantazos(luego vinieron más) Aquel niño de siete años había dado con un adulto de siete años mentales. Luego, con el tiempo, me fui dando cuenta que eso era lo normal. Los adultos actuaban como si tuvieran siete años, o bastantes menos… 

Todo este tema, a parte de por el ruido que contamina mis despertares otoñales, vino motivado por cierta conversación a la que no pude dejar de echarle el oído, y a la que en algún momento me añadí, y sabe el Universo que últimamente me añado a pocas conversaciones. En dicha conversación se calló en los tópicos del independentismo ¿catalán?. Lo digo porque el independentismo ya es de por sí una bandera. Sería algo como la bandera de la bandera, algo realmente kafkiano, cómico y estúpido. Lo cual me congratula; porque pensar que todo este asunto es serio sería perder la chaveta por completo. 

Una frase que me hizo gracia fue la de que: “Los políticos se aprovechan del independentismo para hacer su propia campaña.” ¡Cómo si el independentismo fuera algo ajeno a la política y uno cuando se levanta para ir a trabajar a las seis de la mañana y con un frío del carajo dice:! –¡Anda, yo quiero ser independiente. Viva la independencia, Catalonia is not Spain! Vamos, que la independencia aparece por obra divina, por casualidad, como si nada… Me troncho. 

¡El independentismo es una creación política, con intereses políticos y fines políticos! Más claro, agua. Ahora pueden cambiar políticos por poder. Pueden cambiar poder por “bisnes”, pueden cambiar business por EGO; personaje, sombra o mala sombra. Todo este asunto es un jo… disparate. 

Otra que me hizo gracia fue la de: – es que si seguimos así el catalán(lengua) se perderá. Vaya como si el catalán fuera algo a parte de una abstracción lingüística, enfocada única y exclusivamente para comunicarnos. Y resulta que usamos el catalán para incomunicarnos. Mejor estaríamos mudos. Aunque no es sólo eso, claro, cuando escuché esa frase me vino a la mente la imagen de una fábrica de pollos, en este caso, humanos… Una fábrica de carnaza independentista para alimentar a la causa. Cuando lo reflexioné un poco más, me di cuenta que eso era lo que estaban haciendo en las escuelas públicas: Carnaza para la “causa”.

Chico, si se pierde el catalán mala suerte, tan mala suerte como el día en que mis descendientes se mueran y no quede más bicho Rivera pisando la faz de la tierra. Porque mis jodidos ancestros se remontan al mismo instante que apareció el bigban…y mucho antes. Y todo lo que sucedió desde ese instante, y todos los instantes que sucedan después, serán parte de mi descendencia, de mi sangre, de mis átomos, de mi esencia y energía. Y eso, ninguna idea independentista y limitadora lo pueden evitar. El catalán es una bella expresión más de ese paso por la evolución. Nada más y nada menos. No entender eso es no entender nada. 

Ni la flor más bella del jardín es inmortal. O sí, sí que lo es, da todo su esencia y energía a esas nuevas generaciones de flores que libremente y sin apegos darán todo su potencial. Porque si esa bella flor no dejase crecer libremente a otras flores, ¿Qué tendríamos? ¿Miles de bellas y clónicas tristes flores? ¿Esa es la diversidad que predican? ¿ Es ese el mundo que queremos? Oda al gris. 

Demasiada filosofía para la casta. Ellos no entienden nada. 

Otra cosa que me sorprende es la idea que durante mucho tiempo, ya se lo han currado, se tiene de España. Y nada tiene que ver con defender la nación y la patria, porque todo lo que he dicho sobre Catalunya también lo creo de España. Soy un apátrida convencido. Lo que me molesta es la manipulación y la mentira y esa sí que es mi bandera(es broma, nada de banderas).

Porque claro, cuando se relaciona a España con el garrulismo, con los toros, con el Real Madrid, Franco, GH, la sequía, los fachas… Pues claro, ¿Es que no hay nada bueno…? Asín quién quiere ser apañó… Y no sólo la imagen de España se ha manipulado, también se lo han hecho en la suya propia. El buen catalán, último modelo de la era social-convergente y amontillado. Toda la diversidad la hemos reducido a UNO. Alabado sea el señor. 

Es que todo este asunto no es más que una maldita manipulación colectiva, manipulación que se ha convertido en eso que llaman el sentiment català. Una forma linda y romántica de racismo, uniforme y sectarismo...Olvidándose por completo, no podía ser de otra manera, del sentimiento humano, ese sí que nos une a todos. Ese no entiende de banderas, colores ni sabores. 

¿Sabían que humano viene de humus, de desecho? Pues eso. 

Por cierto chaval, tú que no tienes a donde ir, tú que apenas llegas a final de mes, a ti que tus padres han tenido que abrirte las puertas y la nevera otra vez… con la poca pasta que te queda después de la última subida del IVA de Rajoy… tú, que has vendido, ya hace mucho, lo poco que te quedaba de independencia: sí tú, ¿Qué diablos haces junto a ellos? ¿Qué carajo pretendes llenańdote la boca con la palabra INDEPENDENCIA? ¡¡¿Es que no ves que tu maldita bandera y tu maldito país hace mucho que te abandonaron?!!

Es duro reconocer que aquellos que peor lo están pasando sean los más radicales. Claro, sólo les queda una esperanza, una cuerda débil y sucia a la que agarrarse, ya nos les queda nada. Sólo esa idea sucia y manipulada; esa carajada sibilina y abyecta que tan quirúrgicamente les han ido insertando; la independencia, su santo grial, su tierra prometida. Ese sitio en el que todas sus esperanzas serán echas realidad. En las que sus patéticas vidas(lo que les han hecho creer) alcanzarán algún sentido. El cielo, el infierno, es que ya está muy manido, no son nada originales. Los salvadores de la patria. 

La independencia no sería válida si sus vidas fuesen maravillosas. Y da igual si es o no real toda esta farsa, lo que importa es que se lo crean. Y no es que sea el independentismo la única herramienta de esta casta de parásitos; NO, es una excusa , una oportunidad que muy bien han sabido aprovechar. Pero cuando ya seamos independientes, entonces, de otras mentiras y condicionamientos se aprovecharán(su humus narcisista no tiene límites). El independentismo se viste de muchas formas. Independiente de enfermedades, ahí tenemos a la mafia médica, independentismo de la incultura, ahí tenemos a los intelectuales vendiendo y vendiéndose(¿alguien los ha visto en esta crisis?). Qué decir de la independencia de la INSEGURIDAD, todo vale por tener un futuro digno, SEGURO; y a cambio una existencia indigna. ¡No habéis inventado nada! La estulticia inunda todos los libros de historia. Vuestra historia. Sólo hay que correr un poquito el velo. 

Año dos mil veinti-y-pico…. Catalunya es independiente. El vecino guarro del quinto ya no fuma en el ascensor, las clase política ha desaparecido y los asuntos de importancia se votan a mano alzada en Plaza Catalunya. Por fin mi hijo puede ir al parque sin tener que comerse una colilla de la mamás fumetas… Los ríos son potables, y los abuelos han dejado la petanca por hacerse unos largos en el delta del Llobregat. Hay trabajo para todos y ya nadie se acuerda de la crisis. ¿Qué crisis…? Por cierto, las cacas de los perros ya no invaden la ciudad, sus dueños son ahora independientes…”

Viva la independencia. De chorizos y manipuladores. Que ningún aprendiz de Masgo os amargue el día. 

Vivir en en el siglo dieciséis no es para nada la mejor de las libertades (curioso que el tema de debate y lo que esté condicionando nuestra realidad sea algo que ocurrió hace 300 años. ¿Tan mal estamos?) Y menos todavía, renunciar de un pasado que entre otras cosas es el responsable de que tú estés ahí reclamando todas estas chorradas. Ya lo dicen en oriente, este mundo es una ilusión. Y más si vivimos la ilusión de hace 300 años. Parece que el único que tiene menos de 300 años soy yo, todos los demás vivieron la injusticia de Felipe V(como si la justicia fuera la nota predominante de aquellos tiempos). Imaginaros a Mas, Maragall, Obiols, Pujol, pero hace 300 años, por Dios, qué miedo. Ya dan miedo ahora… 

Que tu madre sea una borracha y tu padre un putero(nuestra historia, en resumidas cuentas) no es justificación para que te pelees con tus hermanos que a fin de cuentas son el espejo de ti mismo e igual de victimas del mismo jodido pasado de pandereta que nos han hecho creer. Acéptalo, vive con ello y haz de tu presente el mejor lugar del mundo. Catalunya será independiente, cada día estoy más convencido de ello, pero no lo serán sus ciudadanos mientras sean dependientes de esa maldita casta. Y todo apunta a que será así. La independencia es una creación única y exclusiva de la casta política. El que crea lo contrario está muy, muy, pero que muy malito. Creo que ya lo dije más arriba. 

Nacho Rivera. Dependiente, jodidamente dependiente. Pero no de ti, querido Mas.

Besos y abrazos.

Krugman, cuando la teoría económica se confunde con el Monopoly

Según Europa Press: “Apunta Krugman en su columna de ‘The New York Times’, donde afirma que “España estaría mejor ahora si nunca hubiera adoptado el euro”, aunque reconoce que actualmente el país es “prisionero” de la divisa europea y “no cuenta con ninguna buena opción a su disposición”.

El euro es el paso lógico hacia ser menos tribales…hacia la evolución. Evidentemente ello conlleva superar viejos problemas y adquirir otros nuevos, como en este caso el no poder devaluar… Técnica que efectúan muchas naciones y que no es más que hacer trampas en un sistema, que las buenas prácticas brillan por su ausencia. Conviertiendo el mercado mundial en eso; un mercadillo tribal, amoral y etnocéntrico.

Claro que podemos salir del euro y meternos otra vez en la cueva… Tuvimos una gran oportunidad y no la hemos aprovechado, hemos estado con los mejores, pero nada hemos aprendido de ellos. Llegó el dinero a sacos y lo hemos desperdiciado, claro que podemos volver a la cueva… y en ella compartiremos oscuridad con los mismos que se han beneficiado y cargado la poca luz que teníamos. Con el paquete van todos los sinveguenzas políticos que nos han gobernado…

Catalogada como “La mayor operación de solidaridad de la historia” (en cuanto a ayudas económicas) es lo que la UE ha efectuado con España. Entre el año 1986 y 2006 España recibió de la UE más de 20 Billones de pesetas(118.000 millones de Euros)

Sería interesante hacer ahora “La mayor auditoría de la historia” y saber qué pasó con toda esa pasta y desenmascarar ” El mayor robo de la historia”. Aquí lo hacemos todo a lo grande.

Y el lunes tuvimos el “Partido del Siglo”.

Bien Krugman…

Abrazo entre comunismo y libre mercado (etapas del crecimiento). Hacia un mundo global sano.

La gran fragmentación del ser humano nos ha llevado a separar totalidades en partes, a alienarlas y a hacerlas irreconciliables. Blanco y negro, derecha e izquierda, arriba y abajo, comunista capitalista, cuerpo y mente. De ahí que en nuestro día a día, seamos capaces de, con unas pocas etiquetas, hacernos una idea, equivocada claro está, de las personas con las que nos encontramos. Nos hemos convertido en etiquetadores profesionales. Y no sólo de nuestros semejantes, sino también, del medio que nos rodea. Menospreciamos lo mucho y bueno que pueden ofrecernos los demás por la simple razón de que ya los hemos etiquetado.

En un abrir y cerrar de ojos nos hemos cargado toda la gama de matices que hacen a cada individuo un ser único e irrepetible. Nos hemos delimitado, poniéndonos fronteras a nosotros mismos y a los demás. Hemos cerrado las puertas a cualquier avance interno como externo. Tanto individual como colectivo. Hemos levantado los muros y no dejamos que nadie entre. De ahí la dificultad de encontrar nuevas vías de entendimiento, cambio de paradigmas, resolución de problemas, en definitiva; de evolucionar de una forma sana, y en última instancia; ser más felices.

No creo, como se habrán dado cuenta, en los dualismos, es más, todo forma parte de una totalidad. La cual, por mucho que nos queramos aferrar al polo que más nos guste, el otro, seguirá existiendo. Es más, aferrarnos a un extremo es la máxima prueba de que el otro también existe. Para ser un anti sistema primero hay que formar parte del sistema. Lo cual los hace inseparables, dos caras de una misma moneda. El uno no existiría sin el otro. Para estar casado, primero hay que estar soltero. Por ello cuando alguien, muy equivocadamente, me define como anti sistema le digo que como mucho “asistema”. Ya ven, alguien ha puesto las fronteras; cualquier diálogo con los que están en el otro bando será considerado un ataque y una grave ofensa.

Con todo ello, me declaro librepensador y por lo tanto me desmarco de toda etiqueta, aunque la enfermedad es tan grave que de vez en cuando también caigo en la trampa. Los psicólogos evolutivos ya hablan de esas delimitaciones que nos hacemos a una muy temprana edad, ponemos barreras a lo que no nos gusta, lo reprimimos y lo escondemos debajo de la alfombra de nuestra conciencia. Creando de esta forma una inmensa sombra que nos producirá graves trastornos físicos como sicológicos. Trastornos que como veremos más adelante también se han dado y se están dando en nuestras enfermas sociedades.

En cuanto al tema principal, y esto será una primera aproximación al asunto, todo este rollo de las polaridades, de etiquetar y amurallar nuestras percepciones e ideas del mundo que nos rodea, me lleva a ese rechinar, ese mal sabor de boca que siempre me dejan esas largas discusiones sobre capitalismo libre mercado-comunismo. Hace poco alguien hablaba muy inconscientemente de dirigirse hacia un modelo comunista. Así de sopetón y sin ningún tipo de aclaración ni matiz es algo que me asusta. Llevamos atascados en la discusión demasiados años, y todo porque nos hemos atrincherado en una de las dos posturas y nos hemos olvidado del contexto, y todavía más importante; de los matices. Hemos perdido la perspectiva del asunto.

Y todo ello debido a esa manía de ver las cosas como sucesos independientes, y no como una totalidad. Recomiendo encarecidamente, y no me canso de hacerlo, leer la obra de Ken Wilber. Pueden empezar por Breve historia de todas las cosas. En ella, entre otras muchas teorías, nos hace un fácil y ameno acercamiento a su gran teoría de los cuatro cuadrantes. La forma más refinada, bella y sencilla de hacer aquello que Edward de Bono llamaba pensamiento lateral, o lo que Buda denominaba Vipassana. Ver la realidad con totalidad. En cuanto a limitaciones y fronteras mentales, su obra La conciencia sin fronteras, no tiene desperdicio. Que decir de Lao Tsé y su Tao Te Ching, obra que cada día que pasa va teniendo más sentido. Como dijo Chuang Tsé, otro gran taoísta:

Así, quienes dicen que quisieran tener lo justo sin su concepto correlativo, lo injusto, o el buen gobierno sin el suyo, el desgobierno, no captan los grandes principios del universo ni la naturaleza de toda creación. Lo mismo sería hablar de la existencia del Cielo sin la de la Tierra, o del principio negativo sin el positivo, cosa claramente imposible. Sin embargo, las gentes siguen discutiendo de esto sin cesar; gentes así deben de ser tontas o bellacas.

Mi idea es que el comunismo como el libre mercado no son ni buenos ni malos, es más, utilizados en su justa medida y cogiendo lo mejor de ellos pueden ser y son, según mi opinión, fundamentales para una correcta evolución planetaria. Son niveles, peldaños fundamentales para que nuestra evolución social e individual lleguen a buen puerto. Al igual que la correcta madurez de una persona pasa por haber tenido una niñez, infancia y pubertad sana. Lo mismo ocurre, en mi opinión, con las formas de gobierno. Y no es algo homogéneo, cada territorio, nación, tiene su propio ritmo evolutivo. De ahí el gran fracaso de la globalización.

Me explico, y para hacerlo más ameno, resumo lo más posible sin pretender caer en la estupidez. Vamos a ello (piensen que las mejores teorías son aquellas que dan lugar al debate y conducen a otras mejores. No caigamos en el dogma).

Según Abraham Maslow y centrándonos en su jerarquía de las necesidades, todo ser humano para autorrealizarse y dar todo su potencial creativo y humano deberá tener unas necesidades, unos mínimos garantizados… Volvamos rápidamente a Marx, ya saben que Marx dijo muchas veces que él no se consideraba marxista, algo que seguramente le pasaría al Buda, Jesús el Cristo y tantos otros. Etiquetas, ya saben; olvídense de las etiquetas. El comunismo, hablando muy genéricamente y sin entrar en disquisiciones filosóficas muy alejadas del pensamiento de la calle. Pues algo muy comunista, muy común a todos los seres humanos, es sin duda la necesidad imperiosa de meterse algo en la boca para comer, y no pido que me lleven en helicóptero al Bulli como Montilla. Por otro lado; un poquito menos necesario pero no mucho menos, tenemos la necesidad de un techo, un lugar en el cual cobijarnos del frío y del calor. Creo que la mayoría de constituciones hablan sobre algo de una vivienda digna. Vamos que no es necesario, de momento, aspirar al chalet de la Esteban (Perdonen la ironía).

Todo este despliegue de comunismo sano sería fundamental para que los ciudadanos de un estado pudieran desarrollarse en buenas condiciones. Y sin duda dar el paso al siguiente nivel evolutivo; el libre mercado (no el último ni mucho menos). Porque todas las personas que no hayan pasado este primer paso evolutivo. Pongamos por caso, en España 9 millones de personas en el umbral de la pobreza, no podrán competir. Se verán relegadas, apartadas de esa competencia individual, que es el libre mercado. Y a nivel mundial más de mil millones de ciudadanos se encuentran en esas circunstancias, las cuales ni por asomo pueden entrar en ese juego narcisista e individualista, pero necesario, que es el libre mercado (más adelante explicaré este matiz). Sin contar a todas esas personas que dependen de un mísero sueldo y trabajo precario, el cual necesitan para poder tener asegurado ese alimento y esa vivienda. Algo que le obliga a subsistir y a aceptar cualquier cosa para seguir manteniéndose a flote. Tampoco creo que estas personas, que son la gran mayoría de la población, ni de lejos hayan dado todo su potencial a esta sociedad. Nunca en esas condiciones. Y no nos olvidemos de los parados.

Por lo tanto, tenemos un libre mercado que quiere que todos compitamos en la Champions League de la existencia, pero mientras unos bien alimentados; tienen los mejores entrenadores y estadios de fútbol, los otros, mal alimentados, tienen que jugar descalzos, dar patadas a un balón hecho de restos de trapos y desperdicios y encima ser competitivos. Todo un contrasentido. Por lo tanto; quedan excluidos y olvidados por el gran libre mercado. Por lo tanto, sin esa primera condición, la del alimento, no somos nada; ni competitivos, ni humanos ni mucho menos creativos. Nuestro proyecto de vida no existe. Si no alimentamos al bebé todo lo demás ya no tiene sentido. Mientras tanto podemos seguir jugando al monopoly.

Así tenemos un libre mercado que acaba convirtiéndose en una mala caricatura de sí mismo y degenerando, como hemos visto en las últimas décadas, en una patología social, dando forma al tan dañino neoliberalismo, en el mejor de los casos, y al neoconservadurismo en el peor, ya saben, los neocon. Lo cual he acabado por llamarlo cultura del libre egoísmo. Egoísmo que no sería tan dañino, es más, necesario si antes tuviéramos las necesidades básicas de todo individuo garantizadas.

Porque el ego, el sano -el que integra a la persona(máscara) y a la sombra- eso que algunos talibanes del new age repudian, es sin lugar a dudas requisito fundamental para tener una personalidad sana, una cognición desarrollada y sobre todo , es primordial para trascenderlo y alcanzar una conciencia superior que además de ponerse en el lugar de mi etnia, nación, sea capaz de derribar sus muros y abrazar otras realidades, tonalidades, pero no en el sentido de uniformar como equivocadamente hizo el comunismo, sino para llegar a reconocer, en palabras de Ken Wilber, la unidad en la diversidad, y tener así en cuenta tanto los factores comunes que compartimos como las diferencias que nos enriquecen. Y a partir de ahí, de forma natural surgirá otro modelo. Modelo que se basará en la cooperación y no en la competencia.

El camino es largo, los errores mayúsculos, mirar o volver al pasado sería un suicidio. Pero utilizar lo mejor de estos sistemas, buscar el equilibrio, es en mi opinión, el único camino. Cualquier teoría que aspire a menos, que busque limitarnos, etiquetarnos y enfrentarnos deberá ser merecedora de nuestra más sincera crítica.

Abramos la mente.

Paz para todos.

Evolución holográfica, hacia una nueva comprensión del ciudadano global

El físico David Bohm y el neurocirujano Karl Pribram basaron muchas de sus teorías en la idea del holograma. El holograma es un dispositivo especial de almacenamiento óptico que funciona de la siguiente forma: tomemos, por ejemplo, un cabello al que le hemos hecho una fotografía, y a continuación cortamos un trozo de ésta, pongamos el caso, de la cabeza. A continuación ampliamos ese trozo y sorprendentemente lo que observamos no es una gran cabeza sino la imagen del pelo completo. Cada parte individual de la foto contiene de forma condensada toda la imagen. La unidad en la multiplicidad de Teilhard de Chardin. El océano está en la gota, en la gota está representado todo el océano. El todo está en la parte, la parte está en el todo. Y ese es precisamente el punto crucial; la parte tiene acceso al todo.

Siguiendo la teoría de que el todo está en la parte y la parte está en el todo, razonaré mis ideas acerca de un verdadero nivel de comprensión hacia aquellos que vienen de otras partes del planeta.

Siempre he tenido la intuición de que esas supuestas diferencias en realidad no lo eran tanto, y que por encima de ideas, fronteras, dioses, etc, había algo que nos unía más allá de todo ello. Y ese todo no era otra cosa que pertenecer a la misma raza: la raza humana. Después, y a través de indagaciones en antropología, sociología, psicología evolutiva, filosofía perenne y otras ramas de estudio me di cuenta que la ciencia tenía mucho que decir a este respecto y que sólo el abrazo integral y una idea más comprehensiva e inclusiva podría apartarnos de la terrible ignorancia que tenemos unas culturas de las otras. Y a partir de ahí encontrar nuevas vías y herramientas que nos permitan alcanzar un verdadero entendimiento.

Cuando un joven tibetano llega a la península ibérica lo hace en su totalidad, es decir, no sólo llega el cuerpo físico, reseteado y formateado listo para adquirir la cultura y el conocimiento de la región que le da la bienvenida. No, por supuesto que no; nuestro querido viajero trae consigo toda la evolución de millones de años que le han llevado a él y a su pueblo, etnia o nación a ser como es. Arrastra consigo toda la complejidad y totalidad de su lugar de origen. Y eso es algo que no se puede cambiar en dos días. No entender semejante proceso nos llevará y nos está llevando a no ser capaces de convivir en paz, libertad y armonía.

Por ejemplo, algo tan simple como llegar al concepto de laicidad nos ha costado a las naciones más desarrolladas miles de años de evolución. En todo ese largo periplo de aprendizaje, hemos asistido, por supuesto, a no pocas guerras, crueldades e intolerancias interculturales y religiosas, Para al final y muy a regañadientes, acabar aprendiendo y aceptándolo, aunque no de forma total, debido a diferencias de matices. Pero la gran parte de la población mundial todavía está enfrascada en ese proceso evolutivo y cualquier intento que ignore esta realidad estará incurriendo en un muy peligroso error. Debemos de ayudarles desde la comprensión y el actual estado evolutivo en el que se encuentran. Necesitan soluciones a su medida partiendo de lo que nosotros ya sabemos y hemos recorrido.

Es muy importante entender que ese proceso evolutivo no es el mismo en todas las partes del mundo (leer el estudio mejorado de la Spiral Dynamics de Don Beck y Christopher Cowan) es más, dentro de la misma nación los procesos evolutivos son asimétricos, algo que nos impide entre otras cosas entendernos entre los mismos compatriotas. Imaginaros entre continentes.

Así que nuestro joven tibetano llega a nuestro bendito occidente con unas gafas; una visión, una forma de entender el mundo, que aunque nos ame y tenga muchas ganas de aprender, no comprenderá por mucho que se lo proponga. Y algo tan simple, a primera vista, como la forma de vestir, que nosotros catalogamos de tradicional, para ellos es su cotidianeidad, algo que posiblemente han hecho durante cientos de años. Porque para ellos, nuestros tejanos, camisas y deportivas son también nuestra vestimenta tradicional. Porque el debate sobre eso es realmente absurdo. Pero por lo que parece y se está viendo; absurdo, pero muy necesario. Y cuando alguien le prohíba vestir como tan naturalmente lo ha hecho siempre, se sentirá como poco sorprendido y ultrajado.

Y ese es realmente el verdadero respeto. Y no el de querer imponer una concepción del mundo que otros por más que quieran no van a entender entre otras cosas porque su devenir evolutivo todavía no ha llegado a ello. Y no hablo, como algunos señalarán, de la ablación del clítoris o de hacer la guerra santa contra los impuros. Algo que por supuesto no podemos tolerar, pero que con una verdadera comprensión del problema sí podemos mejorar. Y no quedarnos con la simple imposición y reconocimiento delictivo de dicha tradición. Por lo que una vez más las soluciones deben ser técnicas, serias, científicas y no políticas ni demagógicas.

Diversos estudios, y muy serios, por cierto, han encontrado, al igual que las diferentes inteligencias múltiples de Howard Gardner; una inteligencia espiritual. Y a partir de esta idea (sin llegar a profundizar) se ha llegado a la conclusión de que todos tenemos algún tipo de religión. Y dependiendo en qué nivel evolutivo nos encontremos, podemos ver a Dios como un señor barbudo, una figura mítica que nos han contado; o podemos ver a dios en todos los animales y seres vivos del planeta, la religión de Gaia; o podemos ser de la “religión” de Spock; logocéntrica y basada en el pensamiento científico y racional, tan fundamentalista como puede ser cualquier otra; o como dice James Fowler, y ése es el camino, podemos llegar a un estadio máximo que denomina Fe universal: En la que las paradojas (contradicciones entre diferentes creencias y religiones) son vencidas; la persona es gobernada por el amor absoluto y la justicia absoluta. El progreso por estas etapas se logra por medio de la reflexión crítica, y el diálogo con personas de otras creencias.

Es decir, tenemos que ser capaces de mirarnos a los ojos y dialogar. La laicidad, por ejemplo, es un paso, que de momento, y mientras no seamos capaces de respetarnos, puede ser útil. Pero ha de ser algo transitorio; si nos quedamos ahí seguiremos escondiendo nuestras interioridades debajo de la alfombra, en la que cada concepción del mundo, oculta en su propia madriguera seguirá cerrada al mundo, alienada, haciéndose cada vez más intolerante y fuerte en sus ideas. Algo peligroso y que da totalmente la espalda a una verdadera unidad en la diversidad.

El amor es una cuestión de grado y éste evoluciona a través de un proceso de superación y desidentificación del ego, que va integrando y abrazando cada vez a un mayor número de realidades. Primero uno se ama a sí mismo (egocéntrico), luego va alcanzando ese amor a sus seres queridos, etnia, clan, nación (etnocéntrico, sociocéntrico) hasta llegar (y de momento nos quedamos ahí) a todo el mundo (mundicéntrico). Esto mismo lo podemos aplicar a la moral, la compasión, el respeto, las necesidades…etc. Por lo tanto todos nuestros esfuerzos deben ir en esa línea. En la que transcendemos e incluimos. Amamos a todo el mundo pero seguimos amándonos a nosotros mismos. Porque la máxima expresión de “mí mismo” es la de “todos nosotros”.

Einstein decía: reduce todo lo que puedas, pero no más; y siguiendo esa idea quiero poner un ejemplo: Imaginemos que el mundo es un pequeño planeta, al estilo del Principito, en el que la totalidad de la humanidad son cuatro personas, y para colmo de la misma familia, por lo que debido a ello están obligados a vivir todos juntos. Pero hay un problema: cada uno, por una extraña razón, cree en un dios diferente, una pequeña broma del creador. Simultáneamente, en un universo “paralelo”, tenemos el mismo planeta con las mismas condiciones. Pero hay algo que los hace diferentes. En el primero deciden que cada uno debe de mantener en la más estricta intimidad, algo difícil por las reducidas medidas del planeta, sus creencias religiosas. Por el contrario, en el segundo deciden mostrarse tal como son y compartir esas creencias con total normalidad. Algo que les lleva a la total comprensión y empatía de los unos con los otros. Muy al contrario de lo que sucede en el primer planeta, donde hay algo latente que les sigue separando, está ahí, aunque ellos decidieron que fuera de esa manera. Cada día las diferencias religiosas son mayores, la falta de comprensión los unos con los otros va caldeando el ambiente. La merma de diálogo les hace recelar. Al no conocerse, por haber relegado una parte vital de su existencia a las cavernas internas de lo íntimo, no saben como piensa el otro, y ese desconocimiento les hace miedosos y vulnerables. Sólo hace falta una pequeña chispa y la confrontación aparecerá con fuerza y violencia. ¿No creen qué es estúpido?

Y como en ese diminuto planeta del ejemplo, nuestra amada Tierra también se está quedando pequeña, muy pequeña y global. Así que tendremos que empezar a mirarnos a los ojos a nos ser que queramos volver a la tribu y a la lucha de clanes.

Ahora nuestro joven tibetano, vaga feliz por esta tierra desconocida, pero a diferencia de lo que creía, y muy gratamente; estos extraños españoles le tratan y le quieren como a uno más de sus ciudadanos. Aprende que el respeto y no la imposición, que suele estar fundamentada por la ignorancia, es la base necesaria para el entendimiento. Y cuando vuelva a su patria, feliz, lleno de júbilo, explicará y compartirá con todo lujo de detalles, tan bellas lecciones. Y muy posiblemente esa brisa de respeto se propague por todo el planeta, susurrando al oído de otras realidades que ese es el camino, y que muy lejos, en otros lugares, hay una esencia, un todo que nos une. En la que en cualquier parte, por muy lejos que uno esté, pueda encontrar el Todo. Pueda encontrar su hogar.

Le llaman laicidad cuando quieren decir masa

El primer paso para limar nuestras diferencias es enfrentarnos a ellas.

Por lo que leo, escucho y veo, interpreto que la laicidad no es más que la homogeneización de la sociedad. El ocultamiento de mi identidad porque le puede ofender a alguien.

O sea, que con esa actitud les estamos diciendo a nuestros niños-masa que la diferencia es mala y por lo tanto debemos de ocultarla. La reprimimos, la escondemos en las cloacas de la sociedad-sistema y por lo tanto aumentamos nuestra sombra. Algo que nos hace todavía más insolidarios si cabe. Porque el problema sigue ahí, en nuestro interior individual y colectivo, y tarde o temprano saldrá a la luz con fuerza y violencia reprimida.

Queremos una sociedad tolerante y moralmente avanzada y estamos haciendo todo lo contrario. Seremos todos tan iguales y homogéneos que no habrá nada por lo que ser tolerante. Vamos, que queremos llegar a la meta sin zapatillas deportivas y sin tener que pisar el asfalto.

Es una buena medicina: matamos al paciente y así seguro que desaparece la enfermedad.

Ya decía el sabio Krishnamurti que “no es síntoma de buena salud estar bien adaptado a una sociedad enferma”.

Coltán, una gran desgracia en nombre de la evolución de unos pocos.

5 millones de muertos en el Congo por una guerra que duraba años, que todos creíamos tribales, étnicas y nada de eso. Estábamos hablando del oro azul, el Coltán, del que se extrae un mineral (tantalio) gran conductor, fundamental para la electrónica actual. Ningún ordenador, móvil, pantalla, o satélite funciona sin él. Un avión, por ejemplo, no puede volar sin coltán. Por cada kilo de coltán puro se ha calculado que hay dos o tres niños muertos que lo extraen.

Además de daños en flora y fauna como consecuencia de dicha extracción.

Pero la mano invisible y negra del mercado; las grandes multinacionales de la electrónica, conchabadas con las grandes distribuidoras de información nos lo han estado ocultando. Y raro raro, entre ellos el gran Dick Cheney, el vice de Bush y gran alentador de la guerra de Irak.

“Guerra” que también se extendió por Uganda de la mano del sanguinario líder religioso y militar Joseph Kony, buscado por la corte penal internacional. Provocador de las largas filas humanas nocturnas que formaban miles de niños y niñas que abandonaban sus hogares para no ser obligados a alistarse en sus sanguinarios ejércitos. Ejércitos que robaban y traficaban con el coltán que otros miles de niños sacaban con sus manos y en muchos casos, sus vidas.

Y lo más grave de todo: con la indiferencia y pusilanimidad del resto del mundo.

Me gustaría ver juzgados a muchos, la mayoría, de nuetros líderes mundiales en dicha Corte Internacional.

Dicen que el que posea el coltán poseerá el poder. Sólo hay otro mineral que le puede hacer competencia y es el Paladio. Todavía más escaso. O sea, más guerra y tráfico.

Lo único bueno de tanta mezquindad y absurdidad es que mucho más abajo no podemos caer. O empezamos a subir o esto se derrumba.

Miedo al presente, miedo a la libertad

Hay alguien aquí, parece que algunos siguen en el pasado y otros están en el futuro. No me interesa mi abuelo ni sus batallitas, que por cierto, todas violentas. Me importa el hoy, el sufrimiento de los hijos y nietos de esa historia que deberíamos de olvidar y enfrentarnos de una vez por todas al presente, ya sé que es duro, uno se siente muy bien cuando va cogido de la mano de algo, aunque sólo sean objetos mentales y creaciones interesadas fruto de la amoralidad del sistema. Pero es lo único que tenemos si queremos cambiar las cosas. Hemos de dejar el miedo terrible que tenemos a la Libertad. Y seguir arrastarndo ideologías es algo que va en contra de ello.

Ahora el problema será de la monarquía. Por eso Dinamarca y Noruega son sociedades ultra avanzadas. Y no defiendo a las monarquías, pero creo que el problema nuestro no es precisamente ése. No deduzco que nuestra clase política sea tan pobre, mezquina, corrupta, amoral, estúpida y sectaria por quién sea el jefe de estado. ¿Si lo fuera ZP la cosa sería distinta? Los personajes con o sin monarquía son los mismos, desgraciadamente.

Creo que es un debate fruto de rencillas y malas digestiones del pasado. Con la que está cayendo…. 5 millones de parados y seguimos mirándonos el ombligo.

Ya es hora de superar todas esas cosas, objetos mentales; banderas, izquierdas, derechas, guapos, feos… Es la hora de aportar, sumar, por poco que sea. Seguir el juego ideológico es seguir y amamantar al Sistema. Que le den al Sistema, y no morcillas de León precisamente.

Y no es que no sea importante el diálogo y hablar de estas cosas, o de lo que se quiera, pero en su justa medida. Y algunos desperdician demasiada energía.

El presente pide ayuda a gritos y no lo estamos oyendo.

¡¡Viva el presente!!